Ir al contenido principal
Iniciar mi coaching

Test aerodinámico casero: optimiza tu posición en la bici sin túnel de viento

Por Carlos — traducido de un artículo de Charly Caubaut Publicado el 14/07/2026 a las 08h32   Tiempo de lectura : 12 minutes
Test aerodinámico casero: optimiza tu posición en la bici sin túnel de viento
Crédito de la imagen: AthleteSide

La aerodinámica, ese Santo Grial al alcance de todos

¡Hola, amigo/a ciclista! Déjame contarte una pequeña historia. Cuando empecé en el triatlón, pasaba horas analizando las fotos de los profesionales. Sus bicicletas parecían esculpidas por el viento, sus posiciones eran de una agresividad increíble. Pensaba, como muchos, que este nivel de optimización estaba reservado a una élite, accesible solo a través de jornadas carísimas en un túnel de viento. Un mundo inalcanzable para el apasionado que yo era, que hacía malabares entre el trabajo, los entrenamientos y la vida familiar. Y luego, con el paso de los kilómetros y las conversaciones con otros apasionados del triple esfuerzo, entendí algo fundamental: la búsqueda de la aerodinámica es, ante todo, una aventura personal, una exploración que puede comenzar en tu propio garaje y en tus carreteras de entrenamiento. 🚴‍♂️💨

La idea de "velocidad gratis" tiene algo de mágico, ¿verdad? Pedalear con la misma potencia, con la misma sensación de esfuerzo, pero ir más rápido. No es brujería, es física. Y la buena noticia es que no necesitas un título de ingeniero ni una cuenta bancaria de profesional para empezar a jugar con ello. En esta guía, voy a compartir contigo todo lo que he aprendido sobre el terreno. Vamos a desglosar juntos cómo establecer tu propio protocolo de test aerodinámico, con herramientas que probablemente ya tienes. Olvida las imágenes de batas blancas y ventiladores gigantes. Piensa más bien en una salida de entrenamiento convertida en una misión de espionaje contra tu peor enemigo: la resistencia del aire. ¿Listo para convertirte en un detective de la aerodinámica? ¡Venga, a pedalear!

¿Por qué la aerodinámica es la ganancia marginal más rentable?

Antes de ponernos manos a la obra, hablemos un poco del "porqué". ¿Por qué tanto revuelo en torno a la aerodinámica? Después de todo, nos machacan con la potencia, los vatios, el FTP... Ese es el motor, ¿no? Sí, pero imagina tener el motor de un Ferrari en la carrocería de un autobús. No vas a ir muy rápido. En el ciclismo, es exactamente lo mismo.

La resistencia del aire: tu principal adversario

En cuanto superas los 15-20 km/h en llano, la principal fuerza que tienes que vencer ya no es la fricción de los neumáticos o la gravedad, es la resistencia del aire. Esta fuerza invisible te frena constantemente. Y lo peor es que no aumenta de forma lineal. Aumenta con el cuadrado de tu velocidad. En pocas palabras: si duplicas tu velocidad, ¡la resistencia del aire es cuatro veces mayor! Es una batalla exponencial. Para rodar a 40 km/h en lugar de 30 km/h, el esfuerzo necesario simplemente para cortar el aire es mucho más que un 33% superior. Por eso, a alta velocidad, cada kilómetro por hora adicional cuesta una cantidad de energía colosal. Entender esto es entender que la más mínima reducción de esta resistencia tendrá un impacto enorme en tu velocidad o en la energía que ahorras.

Superficie frontal (CdA): el concepto clave que debes dominar

Entonces, ¿cómo medimos esta resistencia? Los ingenieros utilizan un valor llamado CdA. No te asustes, te prometí no caer en la jerga. Simplemente imagina que la "A" (Área o superficie) representa el tamaño del obstáculo que presentas al viento. Es tu silueta vista de frente. Cuanto más alto y ancho seas, mayor será esta superficie. El "Cd" (Coeficiente de arrastre) es la "forma" de ese obstáculo. Una esfera es más aerodinámica que un cubo de la misma superficie frontal, por lo que su Cd es más bajo. Tu CdA, por tanto, es el producto de ambos: tu tamaño frente al viento y tu capacidad para ser "deslizante". El objetivo de cualquier test aerodinámico es simple: reducir este valor de CdA. Ya sea haciéndote más pequeño (reducir A), adoptando una forma más perfilada (reducir Cd), ¡o ambas cosas!

El cuerpo vs. el material: ¿dónde se esconden las mayores ganancias?

Esa es la pregunta del millón. Vemos bicicletas de 15.000 €, ruedas que parecen discos de naves espaciales... y pensamos que ahí es donde está todo el juego. ¡Falso! Los estudios son unánimes: aproximadamente entre el 75 y el 80% de la resistencia aerodinámica total proviene del ciclista. Tú. Tu cuerpo. Tu casco, tus brazos, tus piernas, tu torso... eso es el mayor freno. La bicicleta y los componentes representan el 20-25% restante. ¿Qué significa esto? Que puedes tener la bicicleta más cara del mundo, pero si tu posición es la de un paracaídas, serás lento. Por el contrario, con una posición optimizada en una bicicleta de gama media, puedes literalmente dejar atrás a competidores mucho mejor equipados. Esta es la mejor noticia del día: las mayores ganancias de velocidad son gratis. Solo dependen de ti, de tu posición y de tu voluntad de experimentar. En eso nos vamos a concentrar.

Tu laboratorio personal: el material y las condiciones indispensables

Vale, ahora que estás convencido, es hora de convertir tus carreteras de entrenamiento en un laboratorio. Para obtener datos fiables, se necesita rigor y un mínimo de preparación. Es como un experimento científico: si cambias 10 parámetros a la vez, nunca sabrás cuál funcionó. La clave es el control de las variables.

La elección del terreno: tu velódromo al aire libre

La elección del circuito es crucial. Necesitas un segmento de carretera que se convierta en tu campo de juego, tu referencia. Aquí tienes los criterios que debes respetar:

  • Poco o ningún tráfico: ¡La seguridad es lo primero! Debes poder concentrarte en tu posición y tu esfuerzo, no en los coches que te adelantan. El paso de un camión puede falsear por completo una medición. Las zonas industriales los domingos por la mañana suelen ser una buena opción.
  • Un perfil simple y repetible: Lo ideal es un recorrido de ida y vuelta en una carretera llana o un circuito sencillo. ¿Por qué de ida y vuelta? Para anular al máximo el efecto de un viento ligero y constante. Una subida también es una excelente opción, ya que la menor velocidad hace que las variaciones del viento sean menos impactantes. Lo importante es que el inicio y el final sean claramente identificables (una señal, un árbol, una marca en el suelo).
  • Al abrigo del viento: Elige un día sin viento o con un viento muy débil (menos de 5-10 km/h). El viento es tu peor enemigo para la fiabilidad de las pruebas. Una pequeña brisa que cambia de dirección puede arruinar todos tus esfuerzos. Consulta el pronóstico del tiempo antes de cada sesión.
  • Una longitud suficiente: El segmento debe durar entre 5 y 10 minutos. Lo suficientemente largo para que los pequeños errores de pilotaje se suavicen, pero no demasiado para poder encadenar repeticiones sin acumular demasiada fatiga.
Una vez que hayas encontrado tu segmento perfecto, quédatelo. Todas tus pruebas deberán hacerse allí para que las comparaciones tengan sentido.

El equipo de medición: tus aliados en la caza de vatios

Aquí hay un elemento no negociable y algunas opciones muy útiles:

  1. El sensor de potencia: Es la piedra angular de cualquier test aerodinámico serio. Sin él, es imposible garantizar que tu esfuerzo sea constante entre dos intentos. Las sensaciones, la frecuencia cardíaca... todo eso es demasiado variable. El sensor de potencia te da una medida objetiva de la energía que estás desplegando. Es tu punto de control.
  2. Un ciclocomputador GPS: Un Garmin, un Wahoo, u otro... Registrará todos tus datos: velocidad, potencia, tiempo, distancia, cadencia. Es tu cuaderno de notas digital. Asegúrate de que está bien configurado para registrar los datos cada segundo.
  3. Un sensor de velocidad (opcional pero recomendado): El GPS a veces puede perder precisión, especialmente bajo los árboles o entre edificios. Un sensor de velocidad en el buje de tu rueda proporcionará una medida más fina y reactiva de tu velocidad real, lo que es una ventaja para la calidad del análisis.
¡Eso es todo! No necesitas más para empezar. Lo importante es dominar estas herramientas y confiar en ellas.

El protocolo: el rigor es la clave del éxito

Aquí es donde tu lado meticuloso tendrá que expresarse. Aquí tienes la lista de verificación a seguir en cada sesión de prueba:

  • Siempre el mismo equipo: Misma bicicleta, mismas ruedas, mismo casco, misma ropa, misma posición de los bidones (llenos o vacíos, ¡pero siempre igual!). El más mínimo cambio puede influir en el resultado. Si estás probando el efecto de un nuevo casco, todo lo demás debe ser idéntico a tu sesión de referencia.
  • Presión de los neumáticos: Verifícala antes de CADA salida de prueba. Una diferencia de 0.5 bar puede afectar a la resistencia a la rodadura y falsear tus datos.
  • Calentamiento estandarizado: Realiza siempre el mismo calentamiento de al menos 15-20 minutos antes de empezar las series de prueba. Debes estar a la temperatura corporal y muscular adecuada.
  • Potencia objetivo constante: Elige una potencia que puedas mantener fácilmente en todos tus intentos sin fatigarte. Típicamente, entre el 70% y el 80% de tu FTP. Lo importante no es ir rápido, sino rodar a una potencia constante y reproducible.
  • Documentación obsesiva: ¡Toma notas! Crea un pequeño cuaderno o un archivo de Excel. Para cada serie, anota la fecha, la hora, el tiempo (viento, temperatura), el cambio probado (ej: "espaciadores -5mm"), y los resultados brutos (tiempo, velocidad media, potencia media). Toma también fotos o vídeos de frente y de perfil para cada nueva posición. Es muy valioso para recordar lo que has hecho.
Puede parecer restrictivo, pero créeme, es lo que marca la diferencia entre datos útiles y un simple paseo en bicicleta. El rigor es el secreto del éxito.

Puntos de ajuste clave para optimizar la posición aerodinámica en una bicicleta.
Puntos de ajuste clave para optimizar la posición aerodinámica en una bicicleta.

El "Test de Chung" en casa: el método paso a paso para cuantificar tus ganancias

Ahora que tenemos el terreno, el material y el protocolo, pasemos al método. El más conocido y accesible es el método de prueba de campo popularizado por Robert Chung, un físico estadounidense apasionado por el ciclismo. La idea es utilizar las leyes de la física para estimar los cambios en tu CdA a partir de tus datos de potencia y velocidad. Vamos a ver una versión simplificada y súper eficaz.

Paso 1: Establecer tu posición de referencia (Baseline)

Antes de cambiar nada, debes tener una base de comparación sólida. Es tu posición actual, con la que ruedas todos los días. El objetivo de esta primera sesión es "medirla".

  1. Después de tu calentamiento, dirígete al inicio de tu segmento de prueba.
  2. Inicia la grabación en tu ciclocomputador.
  3. Recorre el segmento concentrándote en tu potencia objetivo. Mantente lo más constante posible.
  4. Detén la grabación precisamente al final del segmento.
  5. Da la vuelta y recupera tranquilamente volviendo al punto de partida.
  6. Repite la operación al menos de 3 a 5 veces.
¿Por qué varias veces? Para crear una media fiable. Verás que incluso intentando ser perfectamente constante, habrá ligeras variaciones. La media de estas 3 a 5 pasadas será tu "baseline". Registra bien la velocidad media y la potencia media de cada pasada, y luego calcula la media general. Ese es tu punto cero, la referencia con la que compararás todos tus futuros cambios.

Paso 2: Aislar y probar una sola variable a la vez

Es la regla de oro. UN SOLO CAMBIO POR SESIÓN DE PRUEBA. Si cambias la altura de tus acoples Y te pones un casco nuevo, ¿cómo sabrás de dónde viene la ganancia (o la pérdida) de velocidad? Aquí tienes una lista de cambios a probar, del más impactante al más sutil:

  • La altura del manillar (stack): Suele ser la palanca más importante. Prueba a quitar un espaciador de 5 mm de debajo de tu potencia o tus apoyabrazos. Haz 3 pasadas. Compara los resultados con tu baseline. Cuidado, bajar el manillar puede hacerte perder potencia si estás demasiado comprimido. Presta atención a tus sensaciones.
  • La anchura de los apoyabrazos: Acerca tus apoyabrazos 1 cm. Esto reduce tu superficie frontal. Haz 3 pasadas. ¿Es más rápido? ¿Te sientes estable? ¿Puedes respirar libremente?
  • La posición de la cabeza: Es un punto clave y muy dinámico. Prueba una pasada manteniendo la cabeza bien baja, en línea con la espalda (el famoso "turtling" o la posición de la tortuga). Luego otra levantando solo los ojos para ver la carretera. La diferencia puede ser enorme.
  • La posición de las manos: Prueba diferentes inclinaciones para tus acoples. Una posición de "high hands" (manos elevadas) puede ser muy eficaz para algunos, al llenar el espacio entre los brazos y la cara.
  • La elección del casco: Si tienes varios cascos, dedica una sesión a compararlos. Haz 3 pasadas con tu casco ventilado habitual, y luego 3 pasadas con un casco aerodinámico. La diferencia de velocidad a la misma potencia a menudo te sorprenderá.
  • La ropa: Compara una salida con un maillot un poco holgado y otra con un mono o un maillot muy ajustado. La tela que ondea actúa como un mini paracaídas.
Para cada cambio, sigue el mismo protocolo: 3 pasadas, registro de datos, comparación con la baseline. Es un trabajo de hormiga, pero así es como construirás tu posición perfecta, milímetro a milímetro.

Paso 3: Repetir, repetir y repetir

La repetición es la madre de la fiabilidad. Nunca te conformes con un solo intento para validar un cambio. Una ráfaga de viento, un momento de distracción, un coche que te obliga a desviarte de tu línea... muchos factores pueden falsear una única pasada. Al hacer al menos tres repeticiones para cada configuración (la baseline y cada modificación), suavizas estas anomalías. Si los tres intentos te dan resultados muy parecidos (por ejemplo, velocidades medias de 35.2, 35.3 y 35.1 km/h), puedes confiar en tu media. Si obtienes 34.5, 36.0 y 35.0, es que un factor externo probablemente ha perturbado una de las pasadas. En ese caso, es mejor hacer una cuarta para estar seguro. ¡La paciencia es una virtud en la búsqueda de la aerodinámica!

Desglosando los números: ¿cómo saber si realmente has mejorado tu aerodinámica?

Has acumulado decenas de archivos .fit en tu ciclocomputador, genial. Ahora hay que hacer que los números hablen. Hay varios niveles de análisis, del más simple al más avanzado.

El análisis básico: Velocidad vs. Potencia

Es el enfoque más directo. Para cada cambio probado, tienes una potencia media y una velocidad media (basada en 3 o más pasadas). Compáralas con tu baseline.

  • Caso 1 (el más simple): Tu potencia media es casi idéntica a la de la baseline. Si tu velocidad media ha aumentado, ¡BINGO! Eres más aerodinámico. El cambio es positivo.
  • Caso 2 (más frecuente): Tu potencia media ha variado ligeramente. No pasa nada. Puedes usar una simple relación: Velocidad / Potencia. Calcula esta relación para tu baseline y para tu prueba. Si la relación es más alta en tu prueba, indica una mejor eficiencia aerodinámica. Por ejemplo, si tu baseline es de 35 km/h para 200 vatios (relación 0.175) y tu prueba da 35.5 km/h para 202 vatios (relación 0.1757), el cambio es positivo.
Este método es excelente para empezar y ya da muy buenas indicaciones. Su limitación es que no tiene en cuenta las variaciones de la densidad del aire (temperatura, presión atmosférica), pero para pruebas hechas en condiciones similares, es muy robusto.

El enfoque más avanzado: Calcular tu CdA virtual

Si quieres ir más allá y obtener una medida cifrada de tu aerodinámica, puedes usar herramientas que calculan tu CdA. Esta es una de mis "joyas prácticas" favoritas. Programas como GoldenCheetah (gratuito y muy potente) o aplicaciones de Connect IQ como Aerolab (disponible directamente en tu ciclocomputador Garmin) pueden hacer el trabajo por ti. El principio es el siguiente: la herramienta tiene en cuenta tu potencia, tu velocidad, el desnivel de tu recorrido, tu peso (ciclista + bicicleta), y busca los datos meteorológicos del día (temperatura y presión, para calcular la densidad del aire). Usando las ecuaciones de la física, aísla la parte de tu potencia que sirvió para vencer la resistencia del aire y deduce una estimación de tu CdA. ¿La ventaja? Obtienes una cifra concreta (por ejemplo, 0.250 m²). En tu siguiente prueba, si obtienes 0.245 m², sabes que has ganado un 2% de eficiencia aerodinámica. Es un método increíblemente potente que te permite comparar pruebas hechas en días diferentes, ya que corrige la influencia del tiempo. Es lo más parecido a un túnel de viento, ¡pero en tu propio terreno de juego!

La prueba cualitativa: las sensaciones no mienten (casi nunca)

Los números son una cosa, pero nunca olvides escucharte. Una posición puede ser más rápida sobre el papel en una prueba de 5 minutos, pero si te genera dolores en el cuello, la espalda o los hombros, es inutilizable en una larga distancia. Después de cada cambio, hazte las preguntas correctas:

  • ¿Puedo mantener esta posición durante 1h? ¿2h? ¿4h?
  • ¿Mi respiración es fluida o me siento oprimido?
  • ¿Tengo buena visibilidad de la carretera sin tener que romperme el cuello?
  • ¿Mis caderas se mueven libremente o siento un bloqueo en la parte superior de la pedalada (señal de un ángulo de cadera demasiado cerrado)?
  • ¿Estoy estable y seguro, o me siento precario?
La posición más rápida es la que puedes mantener cómodamente mientras desarrollas la máxima potencia durante toda la duración de tu prueba. Una ganancia de 5 vatios aerodinámicos que te hace perder 15 en potencia debido a la incomodidad es un muy mal negocio.

Más allá del test: optimizaciones aerodinámicas sencillas y eficaces

La posición es la reina, pero una vez que has trabajado bien en ella, existen muchas pequeñas optimizaciones de material que pueden arañar preciosos segundos. Suelen ser inversiones mucho más rentables que un nuevo par de ruedas de carbono.

Tu casco: la fruta más fácil de recoger

Si solo tienes que cambiar un elemento, que sea este. Pasar de un casco de carretera tradicional, muy ventilado, a un casco aerodinámico puede hacerte ganar entre 5 y 15 vatios a 40 km/h. ¡Es absolutamente colosal! Es el equivalente a varios meses de entrenamiento. Existen diferentes tipos de cascos aerodinámicos: de cola corta (más polivalentes y tolerantes a los movimientos de cabeza) o de cola larga (potencialmente más rápidos si mantienes la cabeza perfectamente inmóvil). Lo mejor es probarlos si puedes. Pero en cualquier caso, un casco cerrado por arriba siempre será una ventaja.

La ropa que marca la diferencia

Ya lo hemos mencionado, pero merece la pena repetirlo: la ropa que ondea al viento es un desastre para la aerodinámica. Invertir en un mono de contrarreloj (trisuit o skinsuit) o simplemente en un maillot y un culotte muy ajustados (gamas "race fit" o "aero fit") es una ganancia segura. Los tejidos texturizados en los hombros y las mangas, las costuras planas... todos estos detalles están diseñados para gestionar mejor el flujo de aire. Es un cambio visible y medible. Piensa también en los cubrezapatillas aerodinámicos y en los calcetines altos que suavizan la transición entre tu pierna y tu zapatilla.

⌚ Mono térmico EKOI Perf INSULATING FIBER Gel Memory

🧾 Cuando hablamos de ropa que marca la diferencia, este mono es un ejemplo perfecto. Combina un ajuste "segunda piel" para una aerodinámica óptima con fibras térmicas para las condiciones más frescas. Se acabó el maillot que ondea y el chaleco cortavientos que frena el avance.

  • Característica 1: Corte pro fit extremadamente ajustado para minimizar la resistencia.
  • Característica 2: Tejido técnico que regula la temperatura sin dejar de ser aerodinámico.

🎯 Ideal para: El triatleta o ciclista que busca el máximo rendimiento, incluso cuando las temperaturas no son veraniegas, sin comprometer la aerodinámica.

🛒 Descubre el Mono térmico EKOI Perf INSULATING FIBER Gel Memory en Ekoi - Referencia de productos

Hidratación y almacenamiento: cada detalle cuenta

Mira tu bicicleta de frente. Cada elemento que sobresale crea resistencia. La gestión de tu hidratación y nutrición es un punto clave. Un sistema de bidón colocado entre los acoples (BTA - Between The Arms) es casi siempre el más rápido, ya que llena un espacio vacío y suaviza el flujo de aire. Un bidón en el tubo del sillín también puede ser una buena opción. ¿La peor? Los dos bidones en el tubo diagonal y el tubo del sillín, que crean muchas turbulencias. Para la nutrición, una "bento box" bien perfilada detrás de la potencia es más aerodinámica que geles pegados con cinta adhesiva al tubo superior. Piensa en quitar los soportes superfluos, como una fijación para la bomba si no la usas.

Encontrar tu "punto dulce": no lo sacrifiques todo en el altar de la aerodinámica

Llegamos al punto más importante de esta discusión. La búsqueda del rendimiento no es una línea recta. Es un triángulo cuyos tres vértices son: Aerodinámica, Potencia y Comodidad. Ignorar uno de los tres vértices llevará inevitablemente a un rendimiento inferior.

La pérdida de potencia: la trampa de una posición demasiado agresiva

Has bajado el manillar 3 cm, has ganado 10 vatios aerodinámicos sobre el papel. ¡Victoria! Salvo que en una salida de una hora, te das cuenta de que desarrollas 20 vatios menos de lo habitual. El balance es negativo. ¿Por qué? Al cerrar demasiado el ángulo entre tu torso y tus muslos (el ángulo de la cadera), puedes comprimir tus músculos flexores de la cadera y tu diafragma. Resultado: produces menos fuerza y respiras peor. Por eso es crucial validar cada cambio aerodinámico con pruebas de potencia en esfuerzos más largos (intervalos de 10-20 minutos). Tu posición más rápida es la que te da la mejor relación Aerodinámica/Potencia.

La comodidad es velocidad a largo plazo

La comodidad no es un lujo, es una condición para el rendimiento. Una posición incómoda genera tensiones musculares parásitas. Tu cuerpo gasta energía en luchar contra el dolor en lugar de ponerla en los pedales. En un Ironman, una posición insostenible te obligará a levantarte a menudo, arruinando todas tus ganancias aerodinámicas. Peor aún, puede dejarte contracturas que te penalizarán en el maratón siguiente. La comodidad te permite mantenerte acoplado, concentrado y eficiente durante horas. Nunca la descuides. Si quieres profundizar aún más en el tema y entender todos los aspectos, he escrito una guía completa sobre ¿Cómo ser más aerodinámico en Triatlón? que te dará una visión de 360°.

La importancia de la flexibilidad y el fortalecimiento

Finalmente, debes saber que tu posición no es fija. Puedes hacerla evolucionar. Trabajando tu flexibilidad (especialmente de los isquiotibiales y los flexores de la cadera) y tu core (un tronco sólido es indispensable para mantener una posición baja y estable), podrás adoptar progresivamente posiciones más agresivas sin sacrificar ni la comodidad ni la potencia. Integra sesiones de yoga, estiramientos o Pilates en tu rutina. Es una inversión que dará sus frutos a largo plazo, tanto para tu rendimiento como para tu salud.

Ya está, ahora tienes todas las cartas en la mano para lanzarte a esta apasionante aventura que es la optimización aerodinámica. Velo como un juego, una exploración. Cada salida de prueba te enseñará más sobre ti mismo y sobre tu máquina. Desarrollarás una sensación, una comprensión íntima de lo que te hace más rápido. No existe una posición "mágica" universal, solo TU posición óptima. Es un proceso, una búsqueda apasionante para encontrar tus propias ganancias. Entonces, ¿listo para cazar vatios?

¡Rueda siempre más lejos!

Respuestas a vuestras preguntas sobre el test aerodinámico casero

¿Es absolutamente necesario un sensor de potencia para hacer estas pruebas?

Sí, es la herramienta indispensable. Sin un sensor de potencia, es imposible garantizar que el esfuerzo realizado sea idéntico entre dos pruebas. Las variaciones de velocidad podrían deberse a un aumento del esfuerzo y no a una mejora de la aerodinámica. El sensor de potencia es la única variable de control fiable para medir objetivamente tus ganancias.

¿Con qué frecuencia debería probar mi posición?

No es necesario probar tu posición cada semana. Un buen enfoque es hacer una gran sesión de pruebas a principios de temporada para establecer una posición sólida. Después, puedes volver a hacer pruebas si cambias un componente importante (sillín, manillar, casco) o si sientes que tu flexibilidad o tu condición física han evolucionado significativamente, por ejemplo, después de un buen bloque de preparación física invernal.

¿Puede un test casero reemplazar realmente un estudio en túnel de viento?

Un test casero no reemplazará la precisión de un túnel de viento, que sigue siendo el estándar de referencia. Sin embargo, permite identificar el 80% de las ganancias potenciales por el 0% del coste. Para la gran mayoría de los atletas aficionados e incluso confirmados, un protocolo de prueba de campo bien ejecutado es más que suficiente para obtener mejoras muy significativas y encontrar una posición extremadamente eficaz.

¿Cómo sé si mi posición es demasiado agresiva y me hace perder potencia?

La mejor manera es verificarlo en esfuerzos largos. Después de validar un cambio en una prueba corta, intenta mantener esta nueva posición durante intervalos largos a una intensidad objetivo (por ejemplo, 2x20 minutos al 90% de tu FTP). Si no logras mantener los vatios que sueles mantener en tu antigua posición, o si sientes dolores o molestias respiratorias, es probable que la posición sea demasiado agresiva para tu nivel actual de flexibilidad o acondicionamiento.